JUEVES 01 DE OCTUBRE


Señor Jesús, al comenzar esta jornada, ponemos en tus manos nuestros sueños y responsabilidades. Danos sabiduría para aprender, constancia para esforzarnos y humildad para reconocer nuestros errores. Ayúdanos a tratar a todos con respeto, escuchar con atención y tender la mano a quien lo necesite. Amén.

En aquel tiempo, designó el Señor a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa, digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’.

Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: ‘Hasta el polvo de esta ciudad que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca’. Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad”.

Santa Teresita del Niño Jesús nació en Francia, y a los quince años ingresó al Carmelo de Lisieux. Vivió con humildad, sencillez, confianza en Dios y un amor profundo a Jesús. Enseñó la «pequeña vía»: alcanzar la santidad haciendo con amor las cosas pequeñas de cada día. Es conocida como la Pequeña Flor de Jesús, Patrona de las Misiones y Doctora de la Iglesia. Su vida nos anima a amar y servir a Dios y a los demás con un corazón sencillo..

Señor Jesús, como enviaste a tus discípulos a anunciar la paz, haznos mensajeros de tu amor en nuestra institución.
Danos valor para servir, trabajar en equipo y llevar esperanza a quienes nos rodean. Santa Teresita del Niño Jesús, intercede por nosotros y ayúdanos a amar a Jesús en las cosas pequeñas. Amén.

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