MARTES 22 DE SEPTIEMBRE


Señor, al iniciar esta jornada escolar ponemos nuestra vida en tus manos. Concédenos sabiduría, disciplina y claridad para afrontar nuestros desafíos. Ilumina a las autoridades y docentes para que guíen con justicia.
Protege a nuestros padres y fortalece su misión de acompañarnos. Ayúdanos a crecer en responsabilidad, respeto y compromiso.

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus parientes, pero no podían llegar hasta donde él estaba porque había mucha gente. Entonces alguien le fue a decir: “Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren verte”. Pero él respondió: “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.

Año 287. Antes de combatir a los Galos rebeldes, el emperador Maximiano ordena un sacrificio a los falsos dioses. Mauricio, jefe de la Legión Tebana, una unidad compuesta por cristianos, se niega y otros con él: “Somos soldados tuyos, pero también siervos del Dios verdadero”, escriben. Maximiano decreta la muerte de todos.

Señor Jesús, ayúdanos a escuchar tu Palabra y convertirla en acciones. Haz de nosotros una familia unida por la fe, el respeto y el servicio. Concédenos la fortaleza de san Mauricio para permanecer fieles a ti. Danos valor para rechazar la injusticia y defender siempre la verdad. Que nuestra vida sea un testimonio coherente de tu Evangelio.

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