ORACIÓN INICIAL
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN.
Padre misericordioso, bendice este nuevo día de aprendizaje y convivencia. Abre nuestra mente para comprender y nuestro corazón para servir. Dale sabiduría a quienes conducen nuestra institución educativa. Cuida a nuestros padres y recompénsales por sus esfuerzos y sacrificios. Enséñanos a usar nuestros talentos para construir un mundo mejor.
EVANGELIO DE HOY: Lucas 9, 1-6
En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos.
Y les dijo: «No lleven nada para el camino: ni bastón, ni morral, ni comida, ni dinero, ni dos túnicas. Quédense en la casa donde se alojen, hasta que se vayan de aquel sitio. Y si en algún pueblo no los reciben, salgan de ahí y sacúdanse el polvo de los pies en señal de acusación».
Ellos se pusieron en camino y fueron de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio y curando en todas partes.
-Palabra de Dios
-Gloria a ti, Señor Jesús.
REFLEXIÓN:
EL SANTO DE HOY:

San Pío de Pietrelcina fue un sacerdote capuchino que vivió unido profundamente a Cristo y a su cruz. Dios le concedió dones y carismas especiales, entre ellos los estigmas (las llagas de Cristo en sus manos, pies, costado y hombro derecho), la dirección espiritual y una gran capacidad para consolar. Dedicó su vida a la oración, la celebración de la Eucaristía y el sacramento de la Reconciliación, por gracia del cielo podía confesar y aconsejar en cualquier idioma, aunque no lo hablara. Fundó los Grupos de Oración y la Casa Alivio del Sufrimiento para atender a los enfermos y necesitados. Su ejemplo de fe, humildad, sacrificio y caridad continúa acercando a muchas personas a Dios.
ORACIÓN FINAL:
Señor Jesús, envíanos como tus discípulos a anunciar tu Reino con fe y generosidad. Ayúdanos a servir con sencillez, llevando tu amor a quienes más lo necesitan. Por intercesión de san Pío de Pietrelcina, enséñanos a vivir unidos a ti en la oración. Danos fortaleza para enfrentar las dificultades y compasión para aliviar el sufrimiento. Que nuestra vida anuncie tu Evangelio con alegría y caridad.
PADRE NUESTRO, AVE MARÍA Y GLORIA.
