MIÉRCOLES 30 DE SEPTIEMBRE


Señor Jesús, gracias por regalarnos este nuevo día y reunirnos en nuestra institución. Danos ánimo para aprender, sabiduría para tomar buenas decisiones y constancia para cumplir nuestros deberes. Enséñanos a respetarnos, apoyarnos y construir juntos una comunidad fraterna. Que nuestras palabras y acciones reflejen tu amor en cada momento. Acompáñanos hoy y ayúdanos a crecer en bondad y esperanza. Amén.

En aquel tiempo, mientras iban de camino Jesús y sus discípulos, alguien le dijo: «Te seguiré a donde quiera que vayas». Jesús le respondió: «Las zorras tienen madrigueras y los pájaros, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza».

A otro, Jesús le dijo: «Sígueme». Pero él le respondió: «Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre». Jesús le replicó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos. Tú ve y anuncia el Reino de Dios».

Otro le dijo: «Te seguiré, Señor; pero déjame primero despedirme de mi familia». Jesús le contestó: «El que empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios».

San Jerónimo fue un Padre de la Iglesia Occidental que dedicó toda su vida al estudio de las Escrituras. Buscó poner en práctica la Palabra de Dios. Como asceta y letrado al servicio del Papa Dámaso, tradujo la Biblia de los textos hebreos y griegos al latín. Murió el 30 de septiembre del 420.

Señor Jesús, como nos enseña el Evangelio, queremos seguirte con un corazón decidido. Danos valor para poner tu Reino en el centro de nuestras vidas y servir a los demás. San Jerónimo, ayúdanos a amar la Sagrada Escritura y a meditarla cada día. Que la Palabra de Dios ilumine nuestras decisiones y nos anime a no volver atrás.
Acompáñanos en nuestro camino y haznos testigos de tu amor. Amén.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *