LUNES 5 DE OCTUBRE


Jesús, ilumina nuestro camino en este nuevo día.
Danos curiosidad para aprender y generosidad para compartir.
Ayúdanos a ser amables y a cuidar unos de otros.
Que nuestras palabras y acciones reflejen tu amor.Amén.

Jesús nos enseña que amar a Dios también significa cuidar a quienes tenemos cerca.
El samaritano no pasó de largo: vio el sufrimiento y se detuvo para ayudar
En tu curso, quizá alguien se siente excluido, está triste o necesita que lo escuches.
Ser buen prójimo puede empezar con algo sencillo: acompañar, defender con respeto o pedir ayuda a un adulto.
La compasión no es solo sentir pena; es hacer algo concreto por los demás.
Y recuerda que Jesús también se acerca a nosotros con amor cuando estamos heridos o necesitamos apoyo.
Hoy, pregúntate: «¿A quién puedo ayudar?»
Luego, como dice Jesús, «ve y haz tú lo mismo».

Santa Faustina Kowalska
Santa Faustina fue una religiosa que puso en el centro de su vida la confianza en la misericordia de Dios.
Su testimonio recuerda que el amor al prójimo no se queda en palabras: se acerca, atiende y ayuda.
Como el buen samaritano, estamos llamados a convertir la compasión en obras concretas.
Su memoria nos anima a vivir con misericordia y a confiar en el Señor.

Señor Jesús, enséñame a reconocer a quien necesita mi ayuda.
Dame un corazón compasivo y la valentía de acercarme, sin pasar de largo.
Que hoy pueda amar a mi prójimo con obras, como tú me enseñas. Amén.

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