ORACIÓN INICIAL
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN.
Dios bueno, gracias por acompañarnos en este día de estudio.
Abre nuestra mente para aprender y nuestro corazón para comprender.
Enséñanos a respetar nuestras diferencias y a trabajar en equipo.
Que hoy podamos ser motivo de alegría para alguien. Amén.
EVANGELIO DE HOY: Lucas 13,18-21
REFLEXIÓN:
Jesús nos enseña que todos somos hermanos, sin importar nuestras diferencias. Él derriba los muros del odio, la discriminación y el rencor, y nos invita a construir una comunidad donde reinen el respeto, la unión y la paz.
Como jóvenes cristianos, estamos llamados a aportar nuestros talentos para construir una Iglesia más unida y solidaria, donde nadie se sienta excluido.
Además, Jesús nos invita a mantenernos atentos y preparados, viviendo nuestra fe cada día con amor y compromiso. Ser cristianos no significa solamente orar o asistir a la Eucaristía, sino demostrar con nuestras acciones que Jesús vive en nuestro corazón.
Jóvenes, seamos constructores de paz y servidores de los demás. No esperemos el momento perfecto para hacer el bien; cada día tenemos una oportunidad para ayudar, perdonar y compartir el amor de Dios.
Para reflexionar: ¿Qué muro de división puedo derribar hoy y qué acción concreta puedo realizar para demostrar mi amor a los demás?
EL SANTO DE HOY:

San Evaristo, papa
San Evaristo fue uno de los primeros sucesores de san Pedro y gobernó la Iglesia de Roma durante el tiempo del emperador Trajano.
El Martirologio Romano lo recuerda como el cuarto papa después de san Pedro.
Los datos históricos sobre su vida son escasos, por lo que conviene no atribuirle detalles no comprobados.
Su memoria nos invita a valorar el servicio humilde y perseverante en la Iglesia.
ORACIÓN FINAL:
Jesús, enséñanos a estudiar con perseverancia y a servir con sencillez y amor. Cuando algo nos cueste, ayúdanos a no rendirnos; cuando alguien necesite ayuda, danos un corazón atento.
San Evaristo intercede por nosotros. Amén.
PADRE NUESTRO, AVE MARÍA Y GLORIA
