MIERCOLES 25 DE MARZO DE 2026 (La Anunciación del Señor)


Iniciamos nuestra oración diciendo juntos, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

Oramos por nuestros familiares y amigos enfermos, especialmente por la salud de la Licenciada Nancy Merino, el Señor Edison Zuñiga padre de Familia, las señoritas Mikaela Mejía, Jenixer Castillo, por Gabriel Villacis y por Maximiliano Almeida y la señorita Rosita Gaibor, de octavo grado. Oramos por nuestra Unidad Educativa, por nuestras autoridades, docentes, administrativos y estudiantes.

Hoy recordamos la Anunciación del Angel a María.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 26-38

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.

El ángel, entrando en su presencia, dijo:
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».

Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo:
«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».

Y María dijo al ángel:
«¿Cómo será eso, pues no conozco varón?».

El ángel le contestó:
«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque “para Dios nada hay imposible”».

María contestó:
«He aquí la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra».

Y el ángel se retiró.

Oración:

Sea bendito, oh María, aquel saludo celeste que dio al anunciarte el ángel de Dios. Ave María…

Sea bendita, oh María, aquella gracia sublime de la que plena te predicó el ángel de Dios. Ave María…

Sea bendito, oh María, aquel anuncio feliz que desde el cielo te trajo el ángel de Dios. Ave María…

Sea bendita, oh María, aquella profunda humildad, con la que te declaraste Esclava de Dios. Ave María…

Sea bendita, oh María, aquella perfecta resignación con la que te subyugaste a la voluntad de Dios. Ave María…

Sea bendita, oh María, aquella angélica pureza con que recibiste en tu vientre al Verbo de Dios. Ave María…

Sea bendito, oh María, aquel bienaventurado momento en el que de tu carne vestiste al Hijo de Dios. Ave María…

Sea bendito, oh María, aquel afortunado momento en el que te convertiste en madre del Hijo de Dios. Ave María…

Sea bendito, oh María, aquel afortunado momento, en que comenzó la humana salud con la Encarnación del Hijo de Dios. Ave María…

Terminamos nuestra Oración juntando nuestras manos y dirigiendonos a nuestro Padre Dios, diciendo juntos: Padre Nuestro…y a nuestra Madre del Cielo, Dios te Salve Maria…y gloria al Padre…

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